Tal día como hoy de hace 50 años, este hombre,
Yuri Gagarin (1934-1968) se convertía en el primer ser humano en viajar al espacio. Una vuelta completa alrededor de la Tierra, un vuelo de 108 minutos, un hito... El cosmonauta ruso lo hizo a bordo de la nave
Vostok 1. Al grito de ¡
Poyejali! (
¡Vámonos! en ruso) despegó de las instalaciones de la Agencia Espacial Soviética. Cuando orbitaba la Tierra pronunció la célebre frase: "Pobladores del mundo salvaguardemos esta belleza, no la destruyamos". A las 10:20 de aquel mismo día, Gagarin aterrizaba en paracaídas en
Siberia. Una campesina al ver su figura enfundada en el mono naranja le preguntó: "¿Vienes del espacio exterior?"... A lo que Yuri contestó: "Ciertamente si, pero no se alarme, soy Soviético"...
Lógicamente fue convertido en un héroe en su país, y recorrió el mundo explicando su proeza. Pero como suele ser habitual, la fama, para algunos, es un bocado difícil de digerir. Yuri comenzó a tener problemas con el alcohol y en su matrimonio, debido a las constantes infidelidades para con su esposa. Un día, a punto de ser sorprendido en una de sus conquistas, saltó por una ventana, ebrio, y estuvo cerca de morir. Fatalidad que si sucedió cuando apenas contaba 34 años, al estrellarse el avión que pilotaba.
Así comenzaba, hace medio siglo, la carrera espacial entre las dos potencias de ambos lados del Telón de Acero, y que hoy día aún continúa, aunque bien es verdad que más por parte de los americanos. Gracias a Gagarin que se introdujo en su nave poniendo en riesgo su vida, como reconocieron las Autoridades Soviéticas, que durante el vuelo ascendieron al cosmonauta de Segundo Teniente a Mayor.